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2003 Viaje al Algarve (Portugal)

EL ALGARVE 28, 29 Y 30 de Marzo 2003

Una vez más Ruta de fin de semana del Motoclub Mineros Puertollano … Una vez más se supera el número de asistentes, esta vez, 30 participantes …Casi una “Concentración ambulante”. Está claro que nos va la marcha.

El tiempo (como empieza a ser tradición en nuestras rutas) amenazando lluvia y viento, pero eso no arruga a nadie, muy al contrario, cada vez vamos más.

Viernes por la mañana salida de 9 motos,16 personas, otra moto salió un poco antes con los coches, total otras 9 personas y van 25, 3 motos más con los 5 restantes entre el viernes por la tarde y el sábado.

Ruta Cardeña, Montoro, Córdoba, parada de tentempié en La Luisiana.

Parada para repostaje y una de las BMW se resiste a arrancar por sus propios medios.

Llamada al concesionario de Sevilla y todos para allá a por una batería nueva.

Hay que esperar. Insistencia del afectado para que continuásemos los demás, ya que el problema era suyo, queda como algo que a nadie se le pasó por la cabeza (solo a él). Estaría bueno que se abandonase a alguien por avería o imprevisto. Ni se ha hecho ni creo que se haga nunca.

Instalada y ¡Solucionado!

Continuamos dirección Albufeira, nuestro destino en El Algarve portugués.

La amenaza de lluvia se cumplió en el último tramo (más o menos desde Huelva).

Primera vez que nos acompañaban varios socios nuevos de Ciudad Real y al llegar decían al resto que estaban locos de como circulábamos con lluvia.

  • ¡Siempre que hacemos ruta nos llueve así que ya no nos afecta!! (Risas)
  • Bueno, pues ya estamos en el hotel (Baia Grande- Albufeira).

Que si, que es este, que no nos hemos equivocado. Si. El de la limusina en la puerta, el de piscina exterior y piscina cubierta con jacuzzi y gimnasio, piano bar, camas de esas que no caben en cualquier sitio……..Reparto de habitaciones, equipajes, duchita.

Alguien llama a la puerta y en portugués, claro, pregunta algo. La traducción es algo así como que si “¿desea que le abra la cama?”.

Si alguien pensaba que viajar en moto es sinónimo de pasar penalidades y que es algo incómodo y duro, está equivocado. ¡Menudos somos!

¡A cenar! en mismo restaurante hay un pequeño Pub, solo estamos nosotros, se convirtió en “nuestro” Pub “y nos dieron las diez, las once, las doce……..”. (como a Sabina.

Llegada al hotel, ¿cómo no?, alguien quiso probar lo de la piscina cubierta y el jacuzzi. Ahí se queda todo, no cuento más de esta parte.

Sábado

De nuevo a las motos camino de Sagres y el Cabo de San Vicente.

Maravillosas vistas del límite Suroeste de la península. Merece la pena.

Preciosos acantilados, el faro, el mar un poco “cabreado” y a pesar del mucho viento, un lugar que no debe pasarse por alto.

Regreso, parada para refrigerio en el primer sitio de carretera que encontramos abierto, solo hay un par de parejas maduritas comiendo tranquilamente, pero 30 personajes en moto hacen que el ambiente cambie radicalmente.

Que nadie piense mal, no vamos incordiando “viejecitas” ni nada similar.

Aquello pasó a convertirse en un lugar alegre y divertido.

Los “comensales” no solo no se sintieron molestados, sino que por el contrario comenzaron a sonreír.

Y por supuesto obligado repaso a la parrilla de motos.

Aterrizamos en Portimao para la comida. Restaurante Forte Y Feio allí nos esperan algunos que, por uno u otro motivo, no se han acercado hasta el Cabo de San Vicente,

De nuevo al hotel. Ducha, relax, cambio de atuendo y a cenar (supongo que ya habréis deducido que repetimos en el sitio de la noche anterior) Tal y como lo pasamos anoche, no es para andar cambiando.

“Un poco más tarde” regresamos de nuevo al hotel. Lógicamente lo de la piscina cubierta y el jacuzzi también es para repetir. Es apetecible probar el placer de terminar la dura jornada con un relajante baño nocturno. ¡¡Llenazo!! Y claro, a mayor cantidad de gente, más ocurrencias y más diversión.

Domingo

A pesar del tute que llevamos y las pocas horas de dormir, a la hora fijada, todos en el desayuno.

Poco más tarde los equipajes cargados y preparados para salir todos en bloque de regreso a casa.

Una de las motos, se “queda seca” de gasolina. El ritmo, digamos, que es “alegre”, y claro a mayor “alegría” mayor consumo. No pasa nada, tubito, pequeña succión y todo arreglado.

Comida en un área de servicio a las afueras de Córdoba (lo mismo nos da un hotel de 4 estrellas que una comida en un área de servicio). Nos vale todo, y de todo se saca un rato agradable y divertido contando las anécdotas del viaje.

Como colofón último trago de despedida ya en Puertollano y para celebrar el éxito del viaje terminamos despidiéndonos con la alegría y satisfacción de haber pasado un fin de semana inolvidable, y como al final de cada ruta, esperando la próxima.

¿Quién se atreve a hacer apuestas de cuantos iremos a la siguiente?