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2002 Ruta por Asturias

Una vez más el “Motoclub Mineros” se pone en ruta.

Una vez más, alguien propone un viaje y todo se pone en marcha.

Se busca la fecha, procurando que sea factible para el mayor número posible de participantes, y a moverse. Organización que no falte: Alojamientos, comidas, cenas, paradas para repostajes (cigarrito, refrigerio y visita al W.C. incluido, “no vale usar las cunetas”), presupuesto, y sobre todo, visitas a realizar. Está muy bien hacer kilómetros en moto (es lo nuestro), pero hay que aprovechar el viaje para conocer nuevos sitios, nuevas gentes…..

Otras veces han sido las Rutas del vino 1 (Comarca de Valdepeñas-Ciudad Real), 2 (Montilla y Montemayor-Córdoba y 3 (Haro, Fuenmayor-La Rioja), conociendo bodegas y el proceso de elaboración del vino (somos de una tierra con tradición vinícola ¿no?), otras veces las Rutas de los Castillos (Calatrava la Nueva, Belmonte, Alicante, etc.), en fin, viajar sí, pero para algo.

En este caso, se trata de conjuntar lo más característico de esta tierra asturiana y muy relacionada con la nuestra: La Minería. Otra cosa que no podemos dejar de lado dada nuestra tradición de Rutas del Vino: La Sidra y su elaboración, y por supuesto Los Lagos de Covadonga, por aquello del paisaje y las curvas (ya salió el verdadero fondo del asunto, y mira que intentaba disimularlo).

  • – Bueno, pues ya está, 18, 19 y 20 de Octubre ¿vale?
  • – Pues vale

Una, dos, tres, cuatro………total 9 motos a dos personas en cada una, más cuatro en coche, total 22 personas. Buen número. Adelante.

  • Salimos el viernes 18 prontito, que son muchos kilómetros y hay que atravesar Madrid. Las 8 de la mañana es buena hora.
  • De acuerdo

Viernes 18

Nos ponemos en marcha el viernes 18 sobre las 9 de la mañana. Si, ya se que habíamos quedado en salir a las 8, ¿qué pasa? ¿tu no te has retrasado nunca?.

Salimos con 7 motos y el coche de apoyo. Primera parada en Pinto, donde se incorpora otra moto con la pareja de socios residentes en Madrid (la 8ª), una 9ª saldrá por la tarde por motivos de horarios laborales y se nos unirá en Oviedo.

Siguiente parada en Benavente; repostaje, cigarrillo………en fin, lo de todas las paradas. Por unanimidad y dado que nuestro primer destino, el “Museo de la Minería” en la localidad de El Entrego, tiene horario de visitas, (como todos los museos, claro), decidimos tomar algo sólido y rápido, a base de bocatas y seguir ruta.

Luis, socio del Motoclub, sin moto, que viaja por primera vez con nosotros se queda alucinado.

  • Voy en coche, de pasajero, saturado de carretera, y vosotros en moto y deseando de seguir cuanto antes ¿no estáis hechos polvo? No lo entiendo.

No entendemos que no lo entienda. ¿Será verdad que somos “raros”?

  • Vamos, vamos que se enfrían “los hierros”.

Bueno, diréis que desde Puertollano a Benavente, algo más de 500 Km. de viaje en grupo y ¿nada que comentar? Buen tiempo, crucero alegre pero relajado y ya está; hemos dejado kilómetros por detrás y eso es todo. Ni un problema.

Seguimos hacia Asturias enlazando con la autopista, por aquello de ir más tranquilos y llegar antes. Vamos acercándonos al Principado, va cambiando el paisaje, empieza a “verdear”, se va acabando la monotonía.

Pero ¡LECHES! ¿QUÉ PASA?. El grupo se estira, ya no nos vamos viendo todos, se termina el respeto al que va delante, adelantamientos, cambios de carril. ¡Alegría al cuerpo!, y al puño. Estamos pasando la zona de Pajares; si por autopista, no es el famoso Puerto, pero “Que curvones”, que asfalto más “guapo”, que anchura, que paisaje (según los acompañantes, nosotros mirando sólo lo “negro”) ¡Qué gozada!

La meta, ¡uy!, perdón, EL PEAJE (¿en qué estaría pensando?). Fuera cascos, fuera guantes y sin querer, se hacen dos grupos.

“Los pilotos”

  • Vaya la de izquierdas larga. Que pasada
  • Me pasaste por fuera en aquella de derechas por que corté mirando el paisaje
  • ……..es que la mujer se mosquea. Si fuese solo, como tú……………

“Las copilotos”

  • Siempre igual, son como niños
  • ……con lo bonito que debe ser esto y no da tiempo a ver nada………
  • ¿Alguien ha hecho alguna foto?

Venga, que nos está esperando nuestro colega asturiano. Pocos kilómetros más adelante, ahí están 2 motos en el arcén. Una pequeña señal de saludo y detrás de ellos hasta el Museo de la Minería

Le acompaña el presidente de su motoclub llamado “Fai fumo”, cuya traducción literal es algo así como “hay humo” o “hace humo”, pero que como expresión referida a alguien, quiere decir “merece la pena”, “es buen tío”.

La entrada al museo corre por cuenta de ellos. Sale aquello de “estáis en nuestra tierra”.

Espectacular el museo, con sus galerías, su maquinaria, sus vagonetas, su sonido ambiente, y unas muy detalladas y pacientes explicaciones del minero-guÍa. La visita merece la pena y sorprende ver que aún se trabaja en la mina como nos contaban nuestros abuelos, de hecho nuestro amigo asturiano es un minero de verdad, picador para más señas (a dos mil metros de profundidad).

Finalizada la visita, nos llevan a una sidrería para que refresquemos nuestras resecas gargantas y saboreemos su afamada sidra, y de paso que probemos nuestra puntería escanciándola. A la hora del recuento, 14 ó 16 botellas.

¿Tanto hemos bebido?. Si supierais cuanto cayó fuera de los vasos………..Pero que buena estaba.

Llegada al hotel en Oviedo, acomodo en las habitaciones, aseo, cambio de atuendo, otra vez a las motos y al restaurante concertado para la cena a las afueras de la ciudad. El sitio muy bien, y la cena estupenda a base de platos típicos. Vuelta al hotel.

Después de la dura jornada, el merecido descanso.

  • ¿A alguien le apetece una copita para conocer la noche de viernes en Oviedo?

             ¡Hala! Todos. Esta gente no tiene límite. La recogida sería sobre las 5 de la madrugada.

Mañana a las 10 todos preparados que tenemos que aprovechar el sábado.

Sábado 19

Sábado. Primer destino: Museo de la Sidra en Villa de Nava, a unos 30 Km. de Oviedo.

La simpática guía nos explica con todo detalle el proceso de elaboración, la maquinaria utilizada en las distintas épocas, etc……..

También hay por ahí una típica gaita asturiana y uno de nuestros socios, músico profesional, se marca unos compases.

Como fin de la visita, nos ofrecen degustar unos “culines”. Nos tuvieron que invitar muy educadamente a salir para que pudiese entrar otro grupo.

A las monturas con destino a Cangas de Onís, localización del siguiente Hotel, reparto de habitaciones y a comer.

Tras la comida y después del viaje de ayer y las pocas horas de sueño ¿Qué apetece?, ¿Una siesta?

Despierta que tenemos que subir a los Lagos de Covadonga.

El recorrido, precioso. Unos 30 Km. de carretera de montaña. Curvas, curvas y más curvas.

¿Sabias que en Asturias hay vacas? Pues las hay, y hoy debían estar todas bajando de la montaña por la misma carretera que nosotros subíamos (no hay otra).

Que bonitas, con sus cuernecitos, su rabito, sus setecientos o más kilos de carne y hueso sorteando coches y motos como pueden.

Pongámonos en situación: Anchura de carretera con doble dirección, justo para dos coches; a la izquierda una pared vertical, a la derecha un barranco considerable, coches en sentido contrario y las vacas, que son propietarias de este recorrido para sus “quehaceres” diarios. Toda una experiencia. Ah, como no hay W.C., se hacen “sus cosas” en la carretera y es muy divertido sortear esas “cosas” en plena trazada con coches de frente.

En el lago de La Ercina, la obligada foto de grupo en un paisaje digno de Heidi. Su montañita con algo de nieve, su laguito de aguas cristalinas, su verde inmaculado y ¿cómo no? Sus vaquitas pastando. Una postal.

Tras disfrutar un buen rato del maravilloso panorama, descendemos hasta el Santuario de Covadonga, visita obligada que ni debemos ni queremos pasar por alto, y ciertamente, no defrauda en absoluto. Sin pararnos en descripciones más detalladas, es obligado recomendar su visita. Su fama es merecida.

Regresamos a Cangas de Onís. Nuestros colegas astures deben regresar a su destino y nada mejor que despedirnos de ellos, agradeciéndoles su compañía y atenciones con……………Si, lo has adivinado: Demostración de puntería escanciando sidra, deporte de la zona al que no nos ha costado aficionarnos. Oye, y a lo tonto, nuestra técnica va mejorando.

Posterior visita por Cangas, compra de recuerdos, visita al Puente Romano, cena y……………también tiene su marcha nocturna de sábado. De nuevo la recogida sobre las 5 de la madrugada. Veréis que somos respetuosos con los horarios.

Venga. A dormir que mañana nos espera una jornada dura con el regreso. A las 10 h. Todos listos.

Domingo 20

Domingo: Salimos casi a las 11 h. Pero no está del todo mal teniendo en cuenta el “tute” que llevamos.

El día aparece nublado amenazando lluvia. Se cumple lo que ya es tradición en nuestras salidas: Llueve y hace mucho viento. [Por un módico precio, nos ofrecemos a visitar lugares con graves problemas de sequía. Resultados garantizados].

Carretera de Cangas a Riaño por el Parque de los Picos de Europa. Curvas y más curvas, lluvia, viento, ramas y piedras en la carretera. Dos del grupo (Albertito y Manu) se adelantan un poco, van algo más rápido, dentro de lo que permiten las condiciones. Al cabo de unos kilómetros, vuelven en sentido contrario. ¿Qué pasa, han olvidado algo? La explicación es otra: unas vacas están tranquilamente tumbadas a la salida de una curva. Con paciencia y mucho cuidado vamos pasando “estilo San Fermín”. Muy emocionante y divertido.

Más lluvia, más viento, más curvas, más de todo y así hasta la parada de rigor para repostar. Siguiente parada para comer, anécdotas, chistes, risas, charla animada…. La gente nos mira raro. El clima les ha fastidiado la salida dominical en coche con los niños, la suegra, el perro…. y estos “pirados”, empapados y riendo animados y parece que pasándolo de maravilla.

Otra vez cascos, guantes, contacto y a lo nuestro.

Ya en la autovía, el viento pega fuerte de nuestra derecha (Suroeste según el parte meteorológico), lo que convierte en un ejercicio de equilibrismo el adelantamiento a otros vehículos, sobre todo a los camiones.

Faltando aproximadamente 70 km. Para llegar a Madrid, un atasco monumental, literalmente parados. Un regate entre los coches, un poco de arcén, un metro, otro más y poco a poco avanzamos.

Una vez atravesado ese tremendo enjambre, poco más digno de mención. La llegada a Puertollano fue entre la 1 y la 1 h. 30 m. de la madrugada.

9 motos, 1 coche, 22 personas, algo más de 1600 Km., lluvia, viento, noche, tráfico y ni una sola incidencia, ni siquiera un simple pinchazo, ni una bombilla fundida. ¡¡NADA!!

Solo un fin de semana intenso, aprovechadísimo y de lo más completo.

El lunes, los cuerpos se resentían de la paliza. El martes, tras el descanso y después de lavar y hacer la obligada revisión post-viaje a las motos; si hubiese que repetirlo ¿Cuántos creéis que habrían faltado?